El pasado 12 de noviembre llevamos a cabo una gran travesía que no olvidaremos con facilidad. Por su gran belleza y por lo divertida que resultó.
No olvidaremos la pequeña pero intensa subida del 28%.
No olvidaremos el magnífico paisaje que nos rodeó en todo momento.
Ni el descanso-avituallamiento tan agradable, con su amena y relajada charla incluída, en el templo budista.
Ni el descenso interminable hacia Olesa.
En resumen, más de 4 horas que resultarón extraordinarias.
¡Bravo, compañeros!
José Luis