jueves, 17 de noviembre de 2022

 GRAN TRAVESÍA POR EL GARRAF

Castelldefels - Begues - Parc del Garraf - Monasterio Budista - Camí de Sitges - Camí de Can Planes - Palau Novella - Observatori Astronòmic del Garraf - Olessa de Bonesvalls - Begues - Castelldefels.


Fecha: 12-11-2022

Total kms: 68 kms.

Desnivel superado: 1994 m.

Calorías quemadas: 2400.

Velocidad media: 14,7 Km/h

Tiempo neto pedaleo: 4h, 37min, 15seg.

Tiempo en total empleado: 6 horas (8 a 14h)



No podíamos esperar más. Teníamos hambre de hazaña y el pasado 12 de noviembre las piezas de las distintas agendas encajaron por fin, ¡y lo hicimos!

El Garraf es familiar, cercano, amigo... pero también es duro, salvaje y retador. Y una vez más lo pudimos comprobar de primera mano. Un grupo de cuatro locos, amigos y hermanos en la común fe de nuestro Señor y Salvador Jesús: Stoian, Gerardo, Shane y José Luis, se aliaron con la finalidad de escribir con grandes letras de oro otro de los grandes relatos de un desafío superado.

La jornada no se planteaba del todo novedosa. Hace dos años ya pusimos la pica en Flandes de este mismo recorrido. La pudimos finalizar, sí, pero absolutamente agotados. En esta ocasión partíamos algo mejor preparados. Y se notó. Stoian venía de lograr la grandísima hazaña de finalizar con nota, ni más ni menos que la gran maratón del Nueva York. No sabemos si eso le ayudó o le perjudicó, pero el hecho es que su estado de forma es envidiable. Shane es el modelo de progresión y de espíritu de aventura, un auténtico crack. ¿Qué decir de Gerardo? el decano del grupo, el maestro, el sabio, el más regular, el motor diésel... el mejor coacher. Un servidor se presentaba entrenado y con menos peso. Y lo agradecí.

¿Estábamos preparados? Eso lo íbamos a comprobar pronto.

El recorrido, aparte de trialeras, tachuelas, toboganes, etc, planteaba 6 dificultades muy concretas. Por orden:

1. La temible subida del "Jabalí". 500 m. con algún tramo próximo al 20 %.

2. La subida a Begues desde el km 6. Unos 5 km. con una media del 8-10 %, no mucho, pero en la que siempre tiendes a apretar, a ponerte a prueba. ¡Y te agota!

3. La terrible subida de "La puerta del Parc del Garraf", 1,5 km de pista de tierra con una media de un 10 %. 

4. En el Camí de Can Planes, subida corta, pero fortísima, de unos 100 m superiores al 15%  destructores.

5. Subida al Observatori Astronòmic del Garraf, unos 2,5 Km terribles, con rampas que se sitúan entre el 10 y el 15 %.

6. El desgastante tramo de falso llano-subida desde Olesa de Bonesvalls a Begues de unos 7   km., cuando ya estás en la reserva. Los últimos 2 kms de rotondas en Begues, de subida suave, cuando ya llevas en tu cuerpo todo lo anterior, horribles.

Cualquiera de esas dificultades, tomadas de una en una son superables, Pero si se suman se van acumulando y constituyen un auténtico martillo pilón que te hace desear tirar la bicicleta por el primer barranco. Una vez superadas, sin embargo, te hacen amar este gran deporte de la bicicleta de montaña.

¡Y ahora ya, sin más dilaciones, pasamos al testimonio gráfico! 

Primera foto, en uno de los recodos favoritos para el grupo. Hay una casa forrada de hiedra en un entorno de paz... ¡una casa de ensueño, vaya!

Segunda foto, tras coronar la subida de Begues...

Poco después, pudimos coronar la Puerta del Parc del Garraf. ¡Dura!


Durante el recorrido, Stoian y un servidor tuvimos que detenernos para contemplar la belleza de un paisaje que, por muy conocido, no es menos impresionante. ¡El Garraf, hermoso!

             



               

No podía faltar. Era parada obligatoria, aunque breve: el monasterio budista del Garraf





El camino que se dirige a Sitges te regala con postales como esta, con el templo budista en el centro. ¡Bella imagen!


Pasado el monasterio y justo en el cruce que nos dirigía al camino de Can Planes, hicimos la única parada del recorrido en la que pudimos ingerir algún alimento y nos hidratamos convenientemente. Fueron unos 20' que agradecimos...








En algún momento del camino, el paisaje se nos habría como un abanico. Al fondo el mar, bello, sereno, y en el marco incomparable de un Garraf precioso.




Después de la parada, Gerardo y Shein salieron como cohetes. Yo no sé qué comieron, pero subieron como motos la 4ª dificultad que mencionábamos al principio. Tanto que se adelantaron al punto de que no cogieron el desvío que había que coger. Así que les tocó deshacer el camino que hicieron de más. Y ¡menos mal que pudimos detenerlos! Si no, aparecen en el Mediterráneo... literalmente.

En las imágenes, su regreso al redil... ;-)





Tocó subir, unos kilómetros más adelante, la terrible subida al Observatori Astronòmic del Garraf.
Después de recoger el corazón del asfalto en alguna ocasión, pudimos coronar la cumbre.


Al poco, el recorrido nos hizo un gracioso y agradecido regalo. Una ejemplar pareja de burros de auténtica raza catalana. Ahí estaban para saludarnos...









Y, al fin, tras 6 horas de travesía, tocaba celebrar la gesta. Las matemáticas de una fraternidad que suma amistad + deporte + naturaleza solo puede dar como resultado alegría.

Gracias, chicos, por vuestra participación y por las ganas que le poneis a cada pedaleo. Al final, vivir es pedalear y superar los baches, trialeras y puertos de montaña que, en la vida, pueden parecer insuperables, pero con la ayuda de Dios se superan.

Lo dicho, gracias.



¡Hasta la próxima!


jueves, 14 de abril de 2022

 TRAVESÍA VIC - GIRONA

Ruta de los tres pantanos


Fecha: 2 de abril de 2022

Kms: 80 km.
Duración: 6 horas.
Tiempo efectivo pedaleo: 4h 27'
Velocidad media: 16,8 km/h
Calorías consumidas: 1937.

El equipo ciclista de la IEC ya había escrito su historia con letras de oro. ¿Era posible agrandar su mito? 
Pues lo que era difícil lo ha logrado por segunda vez. 
De manera unida, como hermanos en Cristo, ayudándose mutuamente, como lo hace un equipo de hermanos en la fe, como lo saber hacer este equipo.

El desafío no era sencillo. Al madrugón, al frío, al largo viaje hasta el punto de inicio (con transbordo) se le unía los 80 km, 55 de ellos lejos de la civilización.

Pero se logró.

Y los héroes fueron Gerardo, Stoian, Shane, Juan Marcos, Jordi y José Luis.

Y esta es la crónica...



Se advirtío por activa y por pasiva. El tren salía antes de que colocaran las casas a ambos lados de las calles. Había que estar en la estación a las 4.55 h.

Y allí estábamos, y sonrientes...



El viaje fue una oportunidad para hablar, reír, dormir y recoger al último biker, Jordi, que se debía unir al grupo.



  
   


 Un problema que nos preocupaba era la temperatura. AEMET pronosticaba desde días atrás un bajón importante de la temperatura. Y conforme nos aproximábamos a Vic, punto de inicio de la travesía, aquella iba descendiendo a razón de 1 grado por estación.
Efectivamente Vic nos recibió con solo 2 grados. En un momento dado tuve que volverme a a recoger una oreja que se me había caído por congelación...
 

Foto inicial de rigor a la salida de la ciudad... ¡Llenos de alegría y buen ánimo!


La Plana de Vic es única. Es de una belleza digna de plasmarse en un lienzo... Y en esas horas de la mañana el espectáculo es magnífico.


Tras el repechón inicial que nos hizo empezar a sudar, llegamos al extemo oeste del primero de los pantanos. Parada obligatoria es la que preside la extensión del primero de los pantanos, el de Sau.


El tramo que acompaña al pantano de Sau es bello, divertido, El único rasgo negativo fue el bajo nivel del agua respecto de otras ocasiones...



Despues de algo más de una veintena de kms. llegamos a la primera presa. El festival no había más que empezado...



Posteriormente, tras los subeybaja rompepiernas divisamos la segunda presa. Llegábamos al final del pantano de Susqueda.













La foto de rigor... uno de los recodos más hermosos de la ruta. Si hubiera habido más agua y la primavera hubiera llegado no con la timidez con que lo ha hecho, esta sería una postal inigualable...



En la presa nos tomamos un tiempo de recuperación y de avituallamiento...







Desde Susqueda quedaba el descenso a lo largo del último pantano, El Pasteral. Después, enlace con la vía verde que proviene de Ripoll, salvando las llanuras que nos aproximarían a Salt y, finalmente a Girona.




Finalmente, llegamos a Girona. Fueron 6 horas intensas. Una vez en el tren nos desquitamos de la tensión. 


Para algunos fue una ruta llevadera. Otros acusamos la falta de entrenamiento. Pero para todos constituyo una travesía preciosa, aventurera y llena de emoción. Y lo que es más importante: cohesionamos una amistad más allá de la fraternidad que tenemos en Cristo. Sí, somo amigos y hermanos. Y es un regalo del cielo poder compartir alegrías, emoción, esfuerzo y paisajes inolvidables.




¡Hasta la próxima aventura!